miércoles, 31 de diciembre de 2008

¿Alguna duda?

Mucho se habla sobre la diversidad. Es una idea que de
alguna manera está “de moda” en los últimos años. Pero
tenemos algunas dudas sobre como se concreta esto, si se
toma como algo a poner en practica o es puro bla bla.

Entonces, (con una mano en el corazón…) ¿Nos bancamos
realmente las diferencias? ¿O en el fondo lo que queremos
es que los otros sean iguales a nosotros?



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Aparentemente, ¿los fideos con tucos tiene un grado bajo de complejidad y el pollo relleno un grado alto de complejidad? o ¿los complejos somos nosotros y las relaciones que tejemos con los otros y los otros con nosotros en cualquier momento y lugar? o ¿la complejidad tiene que ver con la participación y el compromiso? Preguntas y más preguntas ¿quien se anima a contestar?

Andru "El pregunton"

•Laura Avellaneda• dijo...

Con la mano en el corazón (y esta es la parte donde suelo colocar mi mano izquierda del lado derecho: si el interlocutor no se da cuenta, me da la posibilidad de mentir):no nos bancamos nada.
El 99% de las discusiones, peleas, argumentaciones de todo tipo, disenciones, y problemas para convivir y cooperar con otros, se resumen en que, básicamente, queremos, en primera instancia, que el otro nos comprenda, para que luego nos acepte, y termine compartiendo nuestro punto de vista. Es decir, que termine pensando igual a nosotros, con lo cual estaríamos eliminando las diferencias. Y esos casos en los que se dice: "Está bien, entiendo lo que decís, pero cada uno con su opinión",sobrevienen generalmente cuando nos damos por vencidos en nuestro intento de convertir al otro a nuestras ideas, cuando nos damos cuenta que es tan implacable como nosotros a convertirnos a las suyas, y concluimos que no hay modo de converger en un punto común, que la diferencia es insalvable. Pero allí se considera a la diversidad como última opción, como la derrota en el intento de convencer al otro.

Claudio dijo...

Acabo de leer "Fideos con Tuco", y no puedo menos que dejar una última reflexión antes de partir hacia el año que comienza, por lo que seré breve; (jejeje) La verdad verdadera, (al menos mi verdad) es que no nos bancamos un corno las diferencias, tampoco queremos que los demás sean igualitos a nosotros porque lo que más nos gusta es sentirnos únicos e irrepetibles como nos enseñaron desde chiquitos, esto además de ser argentinos, claro, en definitiva, creo que se trata de tener la grandeza suficiente para discernir la diferencia de la diferencia, y si ésta o aquella nos hace bien, o no, y si es así... Tal vez, el paso siguiente sea tener la grandeza suficiente como para aceptar que esa diferencia nos engrandece, nos completa, nos mejora.... En fin, de todos modos a mì los fideos con tuco me encantan, y para que la cebolla no te joda y no te haga llorar la tenés que sumergir en agua hirviendo un ratito antes de cortarla, luego le das con la cuchilla bien afilada, y la picás chiquita, chiquita, ¿ok?, el aceite para el agua puede ser cualquiera, aunque yo prefiero el de girasol, porque según me dijo uno que sabe mucho de aceites no cambia su estructura molecular al calentarse y .... Un abrazo para todos, Feliz 2009.