viernes, 12 de noviembre de 2010

IDEAS RODADAS 3: ¿Problemas para participar?

Las opiniones señalan que las dificultades para participar se hallan en tres tipos de factores. Los dos primeros giran en torno a actitudes personales y a cuestiones cercanas a la subjetividad de cada uno, tanto sobre las motivaciones como las capacidades. El tercer grupo proviene más de lo “externo”, y se vincula con las instituciones.

Se ha visto que la mitad de los jóvenes subraya factores internos de las personas: “desinterés e indiferencia”, “individualismo” e “irresponsabilidad”. Este segmento se inclina por atribuir la baja participación a un conjunto de decisiones individuales relacionadas a una fuerte apatía respecto a la actividad social.

Un cuarto de los estudiantes acentuó una dificultad que, si bien recae sobre los individuos, está relacionada con los conocimientos que se tienen para realizar este tipo de actividades. Estos estudiantes entienden que los jóvenes no tienen los conocimientos suficientes para participar o que, al menos, esta carencia es una dificultad de peso.

Finalmente un tercer conjunto está conformado por un 17% de los estudiantes que atribuyen el escaso involucramiento de los jóvenes a la falta de oportunidades y la ausencia de líderes. Se trata de elementos más bien externos al sujeto y que tienen que ver con las instancias que las organizaciones, los partidos políticos u otras instituciones ofrecen.

Siendo que muchos manifiestan interés en participar (incluso ahora esto aparece más en los medios de comunicación) ¿no será que los mismos jóvenes se “compraron” el discurso que sobre ellos han dado los adultos?

5 comentarios:

MaRo dijo...

Creo que existe una deficiencia importante en la comunicación de las propuestas de participación, las universidades, deberían a mi entender, promover e incluso instalar como parte de la formación académica, nuevos espacios de participación, claros y precisos, dentro de un plazo acotado, ya que los jóvenes de hoy enfrentan múltiples obligaciones y poco tiempo disponible, para cumplir con ellas. Creo que con propuestas que se adecuen a sus interese el porcentaje de participación sería mayor.

Valentin D. Frente dijo...

Si. Los adultos y el discurso hegemónico de la participación(hay hegemonías en las mejores familias). En la que la generación de los 70 fueron lo más, todo, los que tenían los ideales, los que luchaban por la democracia, por la justicia, los que dieron la vida. En cambio ahora… “los jóvenes no son como en mi época”. ¿Y usted Señor que hacía en esa época?, yo veo que en los negocios le va muy bien. Y no me joda con los bomberos y los incendiarios. Dos epocas distintas. Y hubo de todo en los 70 y hay de todo ahora.
Pero si, a las generaciónes siguientes le quedó un especie de complejo de inferioridad con la generación de los 70. No ayuda loco.

MaRo dijo...

No sé cómo fue la de los 70 , la mía es la generación de jóvenes post-dictadura y post-Malvinas, nos daba bastante miedo participar. Creo que ahora los jóvenes tienen un enorme compromiso con lo social, creo que intentan construir desde la diversidad y eso es buenísimo, sólo me parece que faltan más propuestas claras de participación para todos...

Anónimo dijo...

Hubo generaciones que no necesitaron que les tiren un libreto de "que hacer".

El trabajo, el estudio, el estar ocupado, eran de asumidos como básicos en la cotidianeidad.

De uno mismo salía como entretenerse. No recuerdo a chicos de mi generación preguntándoles a los padres que cosa hacer porque se estaba aburrido. El tema era conseguir los "permisos" para concretar nuestros proyectos o disfrutes.

Existía una "normalidad" que ahora no se practica. Conocer, hablar, compartir un segundo con "la gente del barrio" era parte de las buenas costumbres (sino se era visto un engrupido).
Salir a la vereda y permanecer en la misma un rato para sociabilizar; saludar al vecino (sin distinción de edad); "mirar": detectar las carencias; detectar los nichos para "hacer algo útil" en vez de quedarse aburrido en casa; buscar "el espejo": alguien con quien compartir y en quien mirarse...Esas eran cosas comunes.

Y de ahí, de ese compartir mínimo, aparecían los proyectos: buscar donde jugar a la pelota; donde ir de picnic; meter la nariz en el auto que el vecino está arreglando y de paso aprender mecánica; el "dale que te ayudo a arreglar la goma de la bici y salimos a dar una vuelta"; invitar a ver tele al que no tenía; robar algo de la cocina de la casa para compartir con los pibes de la esquina...
Ahora la moda generalizada no es buscar el amigo sino "dar envidia".Mostrarse superior o con más poder adquisitivo; mirar al vecino por arriba del hombro y pasar de largo; competir por todo y en todo. Aislarse en grupos, con escaso margen de tolerancia, para adquirir una identidad que no surge de forma natural - en vez de - desde las inclinaciones personales ya asumidas, buscar compartir afinidad pero sin apartarse del resto de la sociedad. Había mas intención de sumar que de segregar.

Facundo dijo...

Dicen que ahora esta creciendo la participación en política partidaria y parece que es así. Algunos opinan que ahora los jóvenes creen más en la posibilidad de transformación que se puede lograr mediante la politica y que por eso se estan sumando.
Se está pensando en un jóven que quiere cambios.
Sin embargo mucha rebeldía no se expresaba antes.
¿Que pasa?
¿No se sabía ni se sabe mucho que hacer y ahora se cree más en las posibilidades del Estado como agente de cambio?